Publicado: Jue May 22, 2008 5:42 pm
Gracias por compartir esa entrevista, Eterno.
Concuerdo contigo en que uno puede preferir tal o cual álbum o período de una banda pero que no por eso debe menospreciar lo demás. En el caso de Pink Floyd, me gustan todas sus etapas. Incluso fuera del período amplio que mencionas hay buenos trabajos como MORE, ATOM HEART MOTHER y MEDDLE. Además, el que Barrett haya tenido un genio creativo individualmente más notable que sus compañeros no significa que los otros no se esforzaron más y mostraron resultados notables. Sería un error decir que es mejor siempre una genialidad de un momento de inspiración que el producto del trabajo y la constancia. El grupo post-Barrett estaba integrado por cuatro "arquitectos de la música" (término que ha sido atribuido a ellos desde siempre), quienes iban literalmente construyendo obras musicales como quien levanta un edificio. No en vano todos menos Gilmour estudiaron arquitectura.
En cuanto a la entrevista de Waters, refleja su manera de pensar a inicios de los '90; la cual ha ido variando en algunos detalles con el transcurrir del tiempo. Y de todos modos es la opinión personal de Roger, que no es ni más ni menos cierta que la de los otros. Como admirador y estudioso del grupo, por ejemplo, discrepo con el hecho de que Gilmour sea más talentoso que Wright. Pero más allá de eso, Roger habla como si THE DARK SIDE OF THE MOON y otros álbumes fueran obra suya, cuando en realidad son trabajos en conjunto (con Waters aportando principalmente letras antes que melodías). Es recién a partir de ANIMALS donde la democracia (y, para muchos, el espíritu de la banda) se rompe y empieza el predominio de Roger.
También discrepo en la valoración de toda la obra post-Waters. Considero que el álbum THE DIVISION BELL es muy bueno y es un trabajo en conjunto del trío Wright-Gilmour-Mason. Incluso me parece más un álbum de Pink Floyd, propiamente, que por ejemplo THE FINAL CUT; ya que independientemente de la calidad de éste es evidente que ahí David y Nick fueron sólo acompañantes (casi de relleno) de Roger, habiendo Rick dejado la banda poco antes. Cuando Wright regresó, se recuperó ese espíritu de colaboración y democracia que hace grande a cualquier verdadera "banda" (en oposición a un grupo de músicos que se limitan a seguir a un líder).
El día de ayer el grupo Pink Floyd fue distinguido en Estocolmo por la Real Academia Sueca de Música con el Premio Polar, considerado el "Nóbel" de la música. Se trata, hasta donde sé, del segundo grupo de rock en obtener ese galardón (hace un tiempo lo obtuvo Led Zeppelin), además del rockero Buce Springsteen, el maestro Bob Dylan y el bluesero B. B. King; lo cual llama la atención positivamente, ya que el honor ha estado reservado para artistas trascendentes del presente y el pasado, con reconocimientos póstumos a genios como Beethoven y Tchaikovski (o Wagner y Puccini) hasta relativamente más contemporáneos como Stockhausen y Holtz. En el rubro de género popular, por ejemplo, se ha premiado anteriormente al brasileño Gilberto Gil.
En el caso de Pink Floyd, el reporte oficial dice que esta banda ha sido importante en la evolución de la música popular "por unir arte y música" (afirmación que me parece redundante, ya que la música es un arte; pero entiendo que más bien se refiere a elevar la música popular a la categoría de verdadero arte, como otros pocos grupos y solistas han logrado). Se destaca también la apuesta experimental de la banda y su éxito al "capturar y formar reflexiones y actitudes para toda una generación".
El Premio fue otorgado asimismo a la soprano neoyorquina Renée Fleming. Esta intérprete recibirá como premio la suma de un millón de coronas suecas (equivalentes a 100 mil euros); la misma suma que le tocará a la banda Pink Floyd, cuyos miembros repartirán la cantidad entre cinco (considerando a los deudos del difunto Syd Barrett). La entrega la hará el propio Rey Carlos XVI Gustavo de Suecia el próximo 26 de agosto en el Teatro Konserthus de Estocolmo; y se espera que en esa ceremonia se hagan presentes los cuatro miembros sobrevivientes de la banda, quienes ojalá puedan deleitar a los asistentes tocando algunos temas.
El Premio Polar fue creado e instituido por Stig Andersson, editor, productor y manager del grupo sueco Abba, en el año 1989.
Concuerdo contigo en que uno puede preferir tal o cual álbum o período de una banda pero que no por eso debe menospreciar lo demás. En el caso de Pink Floyd, me gustan todas sus etapas. Incluso fuera del período amplio que mencionas hay buenos trabajos como MORE, ATOM HEART MOTHER y MEDDLE. Además, el que Barrett haya tenido un genio creativo individualmente más notable que sus compañeros no significa que los otros no se esforzaron más y mostraron resultados notables. Sería un error decir que es mejor siempre una genialidad de un momento de inspiración que el producto del trabajo y la constancia. El grupo post-Barrett estaba integrado por cuatro "arquitectos de la música" (término que ha sido atribuido a ellos desde siempre), quienes iban literalmente construyendo obras musicales como quien levanta un edificio. No en vano todos menos Gilmour estudiaron arquitectura.
En cuanto a la entrevista de Waters, refleja su manera de pensar a inicios de los '90; la cual ha ido variando en algunos detalles con el transcurrir del tiempo. Y de todos modos es la opinión personal de Roger, que no es ni más ni menos cierta que la de los otros. Como admirador y estudioso del grupo, por ejemplo, discrepo con el hecho de que Gilmour sea más talentoso que Wright. Pero más allá de eso, Roger habla como si THE DARK SIDE OF THE MOON y otros álbumes fueran obra suya, cuando en realidad son trabajos en conjunto (con Waters aportando principalmente letras antes que melodías). Es recién a partir de ANIMALS donde la democracia (y, para muchos, el espíritu de la banda) se rompe y empieza el predominio de Roger.
También discrepo en la valoración de toda la obra post-Waters. Considero que el álbum THE DIVISION BELL es muy bueno y es un trabajo en conjunto del trío Wright-Gilmour-Mason. Incluso me parece más un álbum de Pink Floyd, propiamente, que por ejemplo THE FINAL CUT; ya que independientemente de la calidad de éste es evidente que ahí David y Nick fueron sólo acompañantes (casi de relleno) de Roger, habiendo Rick dejado la banda poco antes. Cuando Wright regresó, se recuperó ese espíritu de colaboración y democracia que hace grande a cualquier verdadera "banda" (en oposición a un grupo de músicos que se limitan a seguir a un líder).
El día de ayer el grupo Pink Floyd fue distinguido en Estocolmo por la Real Academia Sueca de Música con el Premio Polar, considerado el "Nóbel" de la música. Se trata, hasta donde sé, del segundo grupo de rock en obtener ese galardón (hace un tiempo lo obtuvo Led Zeppelin), además del rockero Buce Springsteen, el maestro Bob Dylan y el bluesero B. B. King; lo cual llama la atención positivamente, ya que el honor ha estado reservado para artistas trascendentes del presente y el pasado, con reconocimientos póstumos a genios como Beethoven y Tchaikovski (o Wagner y Puccini) hasta relativamente más contemporáneos como Stockhausen y Holtz. En el rubro de género popular, por ejemplo, se ha premiado anteriormente al brasileño Gilberto Gil.
En el caso de Pink Floyd, el reporte oficial dice que esta banda ha sido importante en la evolución de la música popular "por unir arte y música" (afirmación que me parece redundante, ya que la música es un arte; pero entiendo que más bien se refiere a elevar la música popular a la categoría de verdadero arte, como otros pocos grupos y solistas han logrado). Se destaca también la apuesta experimental de la banda y su éxito al "capturar y formar reflexiones y actitudes para toda una generación".
El Premio fue otorgado asimismo a la soprano neoyorquina Renée Fleming. Esta intérprete recibirá como premio la suma de un millón de coronas suecas (equivalentes a 100 mil euros); la misma suma que le tocará a la banda Pink Floyd, cuyos miembros repartirán la cantidad entre cinco (considerando a los deudos del difunto Syd Barrett). La entrega la hará el propio Rey Carlos XVI Gustavo de Suecia el próximo 26 de agosto en el Teatro Konserthus de Estocolmo; y se espera que en esa ceremonia se hagan presentes los cuatro miembros sobrevivientes de la banda, quienes ojalá puedan deleitar a los asistentes tocando algunos temas.
El Premio Polar fue creado e instituido por Stig Andersson, editor, productor y manager del grupo sueco Abba, en el año 1989.