Pero no obstante eso, algunos particulares y excepcionales episodios han involucrado a tres de ellos en reportes policiales; incluso más de una vez.
En primer lugar, John Lennon fue llevado a la comisaría del distrito donde vivía en más de una oportunidad durante su adolescencia; por lo general por agarrarse a golpes con otros muchachos en la vía pública o por participar en travesuras como romper cristales de viviendas con piedras. Nada excepcional para un barrio donde los jóvenes eran conocidos por ese tipo de conducta. Lennon trataba de hacerse así una fama de "rebelde"; y el capitán de la delegación policial solía sermonearlo con afecto ya que era el padre de su amigo Nigel Whalley (quien fuera el primer "manager" informal de The Quarrymen).
Ya con Los Beatles, el apaciguado Lennon tuvo que enfrentarse con policías menos amistosos. Así, en 1968 fue detenido durante una intervención dirigida por el tristemente célebre sargento Pilcher; quien (como se comprobó después) "sembraba" evidencia de drogas en las casas de artistas famosos para ganar celebridad y extorsionarlos. John y Yoko fueron enviados unas horas a una delegación policial londinense luego de que la policía hallara (supuestamente) cannabis en el departamento propiedad de Ringo Starr que la pareja ocupaba temporalmente en Montagu Square. Este breve incidente le costó a John posteriormente problemas para ingresar y luego quedarse en Estados Unidos; aunque todo indica que fue más bien un pretexto del gobierno de Nixon.
Por su parte, George Harrison fue también víctima del sargento Pilcher; y él y Pattie fueron detenidos también en 1968. Salieron libres pocas horas después, pagando una fianza. Igualmente, este incidente hizo que Harrison no obtuviera fácilmente la visa de ingreso a Estados Unidos en 1971 para actuar en Nueva York; pero como no se trataba de una "amenaza política" para Nixon, le concedieron finalmente el permiso. Eso sí, esa detención de 1968 fue una de las razones por las que Harrison (al ver que las autoridades no borraban el incidente de su historial) finalmente no hizo un concierto para Bangla-Desh en Londres como se había anunciado en 1972.
Finalmente, Paul McCartney tuvo dos incidentes superados en aduanas de Europa durante giras con Wings en la primera mitad de los '70; por su costumbre de llevar algunos gramos de marihuana en su equipaje o en el de Linda (lo que los McCartney resolvieron haciendo que en lo sucesivo una asistente suya llevara la droga entre sus propias pertenencias). Sin embargo, a inicios de 1980 Paul fue detenido en Japón, enfrentando la posibilidad de una condena severa. Fue el único ex Beatle en ser internado en una prisión; pero felizmente fue liberado tras 18 días de angustia. Felizmente, sin embargo, todo antecedente al respecto fue archivado y Paul ha seguido viajando sin problema por todo el mundo.
A diferencia de sus ex compañeros, sin embargo, Ringo Starr nunca ha sido detenido ni una sola vez; ni siquiera por horas o minutos. No ha protagonizado incidentes escandalosos, salvo haber estado ebrio en público más de una vez durante los '80 (algo por lo cual no se detiene a nadie, a menos que provoque un accidente o daño).
Hace poco se hizo notar este hecho, el que Starr es el único Beatle (y uno de los pocos rockeros en general) con un expediente totalmente limpio; lo que curiosamente en el mundo del rock puede despertar por igual admiración o, más bien, decepción (por lo que algunos consideran "falta de rebeldía"


