Hace un par de años la historia del grupo Yes se tornó de luto por el fallecimiento de Peter Banks, su primer guitarrista.
Y ahora la tristeza se repite (magnificada, inclusive) con el deceso de su bajista, fundador y líder: el legendario Chris Squire.
Conocido como "el pez" por sus amigos, dada la costumbre del músico de pasar mucho tiempo en la tina tomando baño, el londinense Christopher Russell Edward Squire falleció en Arizona (Estados Unidos) el pasado 27 de junio.
Hasta poco antes, el incansable artista estuvo inmerso en múltiples actividades y proyectos tanto con Yes como personales; disfrutando de su leyenda como uno de los mejores bajistas de rock de todos los tiempos. Coincido con la opinión casi general de que en la década del '70 él fue el mejor y más innovador intérprete con el bajo; y si bien en los años '80 y en adelante Tony Levin le arrebató la corona, Chris siguió estando entre los más grandes exponentes de ese instrumento.
Por una increíble casualidad, la madrugada del 28 de junio estuve haciendo un trabajo en la computadora y como nunca me conecté a Internet en esas horas para acceder a mi correo electrónico. Así fue como me enteré del deceso de Chris a los minutos en que se dio a conocer internacionalmente la noticia. Sentí una verdadera conmoción y pena, pues si bien hace poco se había dado a conocer que el músico tenía un raro tipo de leucemia nada hacía anticipar un desenlace fatal tan rápido.
Squire fue otro gran músico al que tuve la suerte y privilegio de conocer personalmente, durante sus dos breves visitas con Yes en la ciudad de Lima; la primera vez en setiembre de 1999 y luego en mayo del año 2013. En ambas ocasiones Chris hizo justicia a su fama de caballero, pero sobre todo en la última vez lo noté más reposado y feliz, siempre sonriente; y me presentó a su última (pequeña) hija, a quien no dejaba de engreír con bromas y juegos.
Ahora, con su partida, es probable que la historia de Yes llegue a su triste término.
De ser así, el anodino HEAVEN AND EARTH sería el último trabajo de estudio de la banda, la cual merece un cierre más notable.
Entre tanto, se ha anunciado que Billy Sherwood dejará brevemente su labor en Circa (donde trabaja con otro ex-Yes, el tecladista fundador Tony Kaye) para reemplazar a Chris en la serie de conciertos pendientes que la banda ya tiene programada. Por supuesto que será difícil para cualquiera tratar de llevar el vacío de Squire (no sólo por su maestría como bajista sino por su alto registro vocal y gran presencia escénica), pero al menos Sherwood es alguien familiar por haber sido en algún momento parte del grupo.
Así, el buen Billy se unirá esta vez a Steve Howe (guitarra), Geoff Downes (teclados), Alan White (batería) y al menos conocido Jon Davison (quien hace un gran trabajo como cantante principal, como lo demostró en la gira del año 2013 y en el último disco de estudio de la banda).
Luego de eso... quién sabe.
A lo mejor los miembros y ex-miembros sobrevivientes se unen para hacerle una gran despedida al Maestro Squire. Pero de repente esto es sólo una idea o deseo de admirador, nada más.
Como sea, con la muerte de Chris se cierra una era y una trayectoria importante y notable dentro de la historia del Rock.
Descansa en paz, Maestro. Gracias eternamente por tu arte y por haber conducido incansablemente ese gran vehículo de magia y virtuosismo llamado Yes.
