Copy-pasteado de esta web y basado en el libro: "En la casa de John Lennon
Un Lennon de andar por casa
Abajo la leyenda. John Lennon, a finales de su vida, no estaba enganchado a la heroína, ni era un holgazán, ni caminaba desnudo por casa, ni estuvo alejado de la música. Era un padrazo, un hombre angustiado por su seguridad, sencillo, cordial, desprendido, amante de los rollitos de sushi y, sobretodo, tímido.
Tuvo una vida familiar que intentó mantener a toda costa dentro de su esfera privada para proteger a los suyos y a sí mismo. La historia truncó esa aspiración el 8 de diciembre de 1980, cuando fue asesinado.
Rosaura López Lorenzo, la asistenta gallega que estuvo en su casa desde 1976 a 1980, lo desvela en un libro cuyo título para muchos es un sueño: En casa de John Lennon (Hércules de Ediciones).

La casa
Exclusivo edificio
El edificio Dakota, que se encuentra en la calle 72 de Manhattan, da a Central Park, «el pulmón de la ciudad», como lo llamaba Lennon. Se trata de un exclusivo edificio de famosos y millonarios, cuyos habitantes deben ser aceptados previamente por la comunidad. Los Lennon ocuparon los pisos 72, 71, y un apartamento en donde instalaron su Estudio One.
La habitación
Cama sobre bancos
La habitación de John y Yoko tenía una cama de matrimonio que se apoyaba sobre dos bancos de iglesia. A Lennon le reconfortaba pensar que dormía sobre un lugar en el que tanta gente se había arrodillado y rezado. No practicaba ninguna religión, pero solía invocar a Dios. Dormía en el lado derecho, que daba al balcón. La decoración era sobria y japonesa. Un espejo rectangular cubría el techo. La moqueta era blanca. Había guitarras desperdigadas por el suelo y la cama. Se pasaba casi todo el día en su interior componiendo, leyendo, dibujando... Casi no recibía visitas.
La dieta
Comida japonesa
Estaba obsesionado por su salud y la dieta. Consumía tazas de té sin parar. Cocinaba en ocasiones sushi, y le gustaba hacer pan como terapia. Le encantaba el arroz, y Yoko inventaba para él todo tipo de ensaladas y sopas. Decía que su secreto para estar delgado era comer frutos secos.
La ropa y objetos
Sin mirar precios
Aunque solía vestir de forma cómoda, y con zapatillas deportivas, tenían un vestidor automático con todo tipo de hábitos. Podían gastarse en una tienda de 3.000 a 4.000 dólares. También tenía una colección de guitarras, un piano y un equipo de grabación. Estaba a la última en tecnología. Y le encantaban sus zapatillas: «La felicidad se muestra en la cara, pero empieza en los zapatos», decía.

Perfil psicológico
Discreto
Era un niño mayor, cordial, alejado del tipo flemático inglés, y abrumado por la fama. Leía la prensa escrita. La discreción era su máxima. Cuando detuvieron a Paul McCartney con marihuana en Japón dijo indignado: «Eres un Beatle, muchacho, tu cara está en todo el planeta». El día que atascó el váter con un paquete de marihuana, se sintió cohibido y desvalido y tuvo que ayudarle Rosaura.
Devorado por su fama
El lado oscuro de Lennon fue su fama caníbal. «Si la fama implica una prisión, no vale la pena» dijo. Sus fans se amontonaban frente a su hogar. Algunos conseguían cruzar las medidas de seguridad, y ello le angustiaba. Sufrió chantajes y amenazas. E incluso uno de sus sirvientes copió su diario íntimo. Solía disfrazarse para pasear, y utilizaba una flota de limusinas para despistar. Un día antes de su muerte, Rosaura habló con un tipo que parecía culto y cabal, y decía admirarle. Era Mark Chapman, el hombre que le asesinó en el portal de su casa.
El placer de la familia
La vida familiar fue la que marcó los últimos años de su vida. Contra lo que dicen las malas lenguas, su relación con Yoko era de enamorados, le regalaba claveles rojos cada cumpleaños –su flor favorita– y dejaba que ella se encargase de los negocios familiares. Disfrutaba de los placeres pequeños, como el aniversario de su hijo.
Vivía ante todo para su hijo Sean, fruto de su relación con Yoko. Madrugaba para despertarle y le colmaba de todo tipo de atenciones. Incluso contrató profesionales del circo en su cumpleaños.
Más acerca de Rosaura y su paso en el Dakota





